1. Pruébalo todo: A menos que sepas con seguridad que es algo que te va a hacer daño, has el intento de probar todo lo que puedas de la gastronomía del lugar. No permitas que, por dudas o miedo, te pierdas de experiencias que quizá no volverás a vivir, así que ¡cierra los ojos y muerde! Y si no te gusta, simplemente lo bajas con algo de agua y asunto arreglado.
  2. Botella de agua: Lleva siempre una contigo, sobre todo en lugares donde no se puede beber agua del grifo. Y en aquellos países en los que el agua del grifo es potable y segura para consumir, podrías optar por llevar una botella reusable y podrás ahorrar dinero.
  3. Snacks: Lleva siempre snacks salados y dulces en tu mochila cuando vayas de excursión. Así evitarás comprarlos en los sitios turísticos, donde usualmente cuestan muchísimo más